
A toda nuestra querida comunidad educativa del CEIP Virgen del Pilar:
Hoy, las palabras pesan más que de costumbre y, sin embargo, son más necesarias que nunca. El pasado domingo, 18 de enero, el tren que une Madrid con nuestra querida Huelva detuvo su marcha de una forma que jamás hubiéramos deseado. Este suceso ha dejado una huella profunda en nuestra ciudad, arrebatándonos a 45 vecinos, amigos y seres queridos, y dejando a otros tantos luchando por su recuperación.
En nuestra escuela, donde cada día aprendemos a sumar, a leer y a descubrir el mundo, hoy toca aprender una de las lecciones más difíciles y valiosas: la de estar unidos cuando el cielo se torna gris.
A nuestros niños y niñas: la vida es como un viaje maravilloso, lleno de estaciones, paisajes y compañeros de asiento. A veces, el viaje tiene curvas difíciles que no comprendemos. Queremos deciros que es natural sentirse tristes o tener preguntas. En el colegio, vuestros maestros y maestras están aquí para escucharos, para daros la mano y para recordaros que, aunque a veces las estrellas dejen de verse porque hay nubes, su luz sigue existiendo siempre en nuestra memoria y en nuestro cariño. Las personas a las que queremos nunca se van del todo mientras habiten en nuestros recuerdos y en las cosas buenas que nos enseñaron.
A las familias y adultos: sabemos que muchos de vosotros sentís el dolor de cerca, quizás en un amigo, un vecino o un conocido. Desde el CEIP Virgen del Pilar, queremos enviar un mensaje de solidaridad absoluta. No hay creencias, razas ni orígenes que nos diferencien ante el dolor; solo existe la humanidad compartida que nos empuja a cuidarnos los unos a los otros.
Hoy, nuestro pensamiento vuela hacia quienes ya no están, deseando paz para su descanso. Y con la misma fuerza, enviamos todo nuestro aliento y energía a las personas que siguen hospitalizadas y a sus familias, deseando que la esperanza sea la medicina que acelere su vuelta a casa.
Que este silencio que guardamos hoy no sea de vacío, sino de respeto y amor. Que nos sirva para valorar el inmenso regalo que es compartir cada mañana, cada «buenos días», cada juego en el patio y cada abrazo a la salida del colegio.
Cuidémonos mucho.