¿Qué es Roblox y por qué es tan popular?

    • Plataforma de creación: es un universo de «mundos abiertos» donde los usuarios pueden jugar a experiencias creadas por otros o diseñar las propias.

    • Gran alcance: cuenta con más de 80 millones de usuarios diarios, y 1 de cada 2 niños lo utiliza, dedicando una media de 2 horas y 10 minutos al día.

    • Atractivo social: su éxito radica en la posibilidad de chatear con amigos, personalizar avatares y explorar mundos coloridos sin objetivos rígidos.

   

Riesgos principales para los menores:

Los expertos advierten que, pese a su apariencia infantil, existen peligros graves:

    • Interacciones peligrosas: los chats pueden ser foco de grooming (contacto de adultos con fines sexuales), ciberacoso y «sextorsión».

    • Contenido inapropiado («Condos»): existen juegos ocultos creados por usuarios que simulan actos sexuales, violencia gráfica o lenguaje ofensivo, que a veces logran evadir los filtros de seguridad temporalmente.

    • Estafas y riesgos financieros: abundan los timos de «Robux gratuitos» para robar datos y las compras impulsivas dentro de la aplicación que pueden generar deudas significativas en las tarjetas de crédito de los padres.

    • Adicción al juego: el diseño de la plataforma genera una «explosión de dopamina» que puede derivar en un uso compulsivo, afectando el funcionamiento diario del menor.

Señales de alerta (salud física y mental).

Los pediatras han detectado síntomas alarmantes vinculados al uso de la plataforma:

    • Cambios bruscos de conducta y ansiedad.

    • Alteraciones del sueño.

    • Autolesiones e incitación a las mismas a través de los chats.

    • Cuestionamientos inadecuados de la identidad sexual.

Recomendaciones para padres.

    1. Vincular cuentas: Crear una cuenta con privilegios parentales para gestionar la seguridad de la cuenta del hijo.

    2. Configurar el chat: Limitar quién puede contactar al menor (opción «Solo amigos» o «Nadie»).

    3. Verificar la edad: Asegurarse de que el niño introdujo su edad real para que se apliquen automáticamente las restricciones más estrictas (menores de 13 años).

    4. Establecer límites de gasto: Configurar restricciones mensuales para evitar compras no autorizadas.

    5. Jugar en zonas comunes: Evitar que el menor juegue solo en su habitación para facilitar la supervisión directa.

    6. Fomentar la comunicación: Hablar abiertamente sobre los peligros de los desconocidos en internet y mostrar interés por sus juegos favoritos.

    7. Usar herramientas externas: Complementar la seguridad con aplicaciones de control parental que permitan bloquear la aplicación o establecer horarios de uso.